Yatagarasu ¿Qué son?
Investigación virtual
Luego de mi reseña del anime Yatagarasu: The Raven Does Not Choose Its Master, me sorprendí al descubrir que estos seres realmente forman parte de la mitología sintoísta.
Te cuento un poco más sobre estos fascinantes seres mitológicos que han captado mi atención: el "Gran Cuervo", mejor conocido como Yatagarasu, es un ser divino que interviene en los asuntos humanos.
Una de las características principales del Yatagarasu son sus tres patas, las cuales suelen interpretarse simbólicamente de diferentes maneras, como:
Cielo, Tierra y Humanidad
Coraje, Sabiduría y Benevolencia
Ambos grupos de significados son válidos, y quizá por esta riqueza simbólica, el Yatagarasu también se utiliza como emblema, desde la camiseta de la selección nacional de fútbol de Japón (ahora entiendo por qué tienen un ave como escudo), hasta su presencia en templos sintoístas (link)

No obstante, hay muy poca información disponible sobre este tema.
Antes de finalizar el post, me di a la tarea de buscar alguna leyenda más allá de la famosa historia de Jimmu. Encontré nuevos relatos donde este ser divino aparece en momentos en que el ser humano se siente perdido, mostrando su lado más humano: el miedo.
Comparto aquí dos leyendas; la de Jimmu y la que más me gustó
(sí, con un copy-paste):
Jimmu y el Yatagarasu
Cuenta la leyenda que el primer emperador de Japón, Jimmu, fue guiado por este ser divino desde la región de Kumano hasta la provincia de Yamato. La misión de Jimmu era unificar las tierras de Japón bajo un solo gobierno, una tarea que le fue encomendada y también guiada por Amaterasu, la diosa del sol.
Fue Amaterasu quien envió al gran cuervo para marcar el camino de nuestro protagonista. Este ser divino intervino en un momento crucial, cuando Jimmu, sintiéndose perdido y vulnerable, recibió el apoyo necesario para continuar su travesía y cumplir con su destino.
El Yatagarasu como guía de los peregrinos
Se cuenta que en los antiguos caminos de montaña hacia los templos sagrados de Japón, muchos peregrinos que se extraviaban veían aparecer a un gran cuervo negro con tres patas. Este cuervo, considerado una manifestación del Yatagarasu, los guiaba de regreso al sendero correcto. Una leyenda narra que un joven monje, perdido en medio de una tormenta, siguió al cuervo hasta encontrar refugio en un santuario sintoísta. Allí, se le apareció en sueños un mensaje divino que marcó el propósito de su vida: ser un protector de la naturaleza.


